RECOMENDACIONES ÚTILES PARA LA SELECCIÓN DE UNA SILLA DE RUEDAS

Para las personas que lo requieren una silla de ruedas pasa a convertirse temporal o definitivamente en sus piernas y a la vez en el dispositivo en el pasan la mayor parte del día. Por ello es recomendable que cumpla dos requisitos fundamentales: primero, debe ser estable y cómoda, y segundo, debe permitir el fácil desplazamiento.

Hay una gran variedad de sillas en el mercado pero no todas valen para cualquier persona que la requiera. Características como el tipo de discapacidad, dimensiones, finalidad de la silla, medio donde la va a utilizar y precio, entre otras, determinan el modelo que se debe adquirir.

Para la elección de una silla de ruedas deben escuchar también varias opiniones: la del profesional prescriptor que generalmente es un médico rehabilitador, la del terapeuta ocupacional, así como la del fisioterapeuta y el técnico ortopédico correspondiente. Todos estos profesionales actúan como asesores pero es el usuario final quien mejor sabe porque requiere la silla, dónde la va a utilizar y cuánto está dispuesto a gastar.

Antes de comprar una silla de ruedas, se sugiere que el usuario contraste tanto la formación del profesional que le atiende como la experiencia y fiabilidad de un empresa suministradora especializada. Tampoco ha de olvidar solicitar el certificado de garantía de la silla u otra información que avale su calidad.

TIPOS DE SILLAS DE RUEDAS

Para la clasificación de las sillas de ruedas la Norma ISO 9999 establece dos grandes grupos: las manuales y las eléctricas. Con subgrupos correspondientes.

Sillas de ruedas manuales:

-       Impulsadas por el acompañante.

-       Bimanuales impulsadas por ruedas traseras.

-       Bimanuales impulsadas por ruedas delanteras.

-       Bimanuales impulsadas por palancas.

-       Manuales de conducción monolateral.

-       Manejadas por un pie.

Sillas de ruedas eléctricas:

-       Sillas de ruedas de motor manejadas por el acompañante.

-       Sillas de ruedas con motor eléctrico y dirección manual.

-       Sillas de ruedas con motor eléctrico y dirección asistida.

-       Sillas de ruedas propulsadas con motor de combustión.

INDICACIONES

Una elección correcta de la silla de ruedas es imprescindible ya que en caso contrario pueden aparecer complicaciones como úlceras por presión, deformidades, contracturas articulares, lesiones nerviosas periféricas y caídas.

Las enfermedades o condiciones que deterioran la deambulación y llevan a una persona a ser usuaria de una silla de ruedas son diversas: neurológicas, traumatológicas, reumáticas, congénitas, etc. No obstante, estudios epidemiológicos indican que entre la población adulta son los ancianos los que con mayor frecuencia necesitan una silla de ruedas.

Las sillas eléctricas se deben reservar esencialmente para personas que carecen de suficiente fuerza muscular en sus miembros superiores para propulsarse como consecuencia de procesos neuromusculares o lesiones medulares, o quienes tienen poca tolerancia al esfuerzo energético por diferentes causas.

CRITERIOS GENERALES PARA LA SELECCIÓN

Entre la multitud de aspectos generales a tener en cuenta a la hora de escoger la silla de ruedas adecuada, señalamos tres fundamentales:

-       Silla de ruedas adecuada al usuario: además de los aspectos relacionados con las dimensiones del usuario hay que tener en cuenta que dentro de la talla elegida algunos modelos ofrecen la posibilidad de realizar ajustes para una mejor adaptación. También la silla debe adaptarse a la situación clínica del usuario, con sus posibles complementos, como separadores de caderas, controles laterales de tronco, reposacabezas, etc.


-       Silla de ruedas adecuada para el uso que se le va a dar: debe estar preparada para la actividad prioritaria que va a realizar el usuario. Tener en consideración si va a ser autopropulsada o empujada por otra persona. Si es deportiva o para trabajo en oficina, etc. Tanto el diseño como los materiales serán diferentes.

-       Silla de ruedas adecuada para el entorno del usuario: es fundamental que se considere las características del lugar donde se va a utilizar. Las características de una silla para interiores pueden ser diferentes que las que se utilizan en espacios abiertos. También pueden ser distintas las sillas empleadas en medio rural de las del medio urbano.

Es importante considerar que la cantidad minima de años que debe durar una silla de ruedas sin ser repuesta es de 2 años. Tras cumplir este tiempo de uso se recomienda una revisión técnica para evaluar si aún cumple los criterios generales considerados para su selección o necesita mantenimiento-reposición.